El Escapulario de La Inmaculada

Diferentes modalidades y orígenes

 

¿Qué es un escapulario?

 

" En la historia de la piedad mariana aparece la "devoción" a diversos escapularios... Su difusión es verdaderamente universal y sin duda se le aplican las palabras conciliares sobre las prácticas y ejercicios de piedad ‘recomendados a lo largo de los siglos por el Magisterio’.

El escapulario es un signo exterior de la relación especial, filial y confiada, que se establece entre la Virgen ... y los devotos que se confían a ella con total entrega y recurren con toda confianza a su intercesión maternal; recuerda la primacía de la vida espiritual y la necesidad de la oración.

El escapulario se impone con un rito particular de la Iglesia, en el que se declara que "recuerda el propósito bautismal de revestirse de Cristo, con la ayuda de la Virgen Madre, solícita de nuestra conformación con el Verbo hecho hombre, para alabanza de la Trinidad, para que llevando el vestido nupcial, lleguemos a la patria del cielo".

La imposición del escapulario... "se debe reconducir a la seriedad de sus orígenes: no debe ser un acto más o menos improvisado, sino el momento final de una cuidadosa preparación, en la que el fiel se hace consciente de la naturaleza y de los objetivos de la asociación a la que se adhiere y de los compromisos de vida que asume". Directorio Sobre la Piedad Popular y la Liturgia n. 205

 

El escapulario surgió en torno a Ordenes religiosas como una forma reducida y simplificada de un hábito religioso. Se ha convertido en una devoción muy extendida y también símbolo de la vinculación y sintonía con la vida y espiritualidad de una Orden. 

 

Lo importante es siempre la Consagración que se hace con la llamada ‘imposición del Escapulario’ a través de un sacerdote y la oración de la Iglesia. El Escapulario se convierte así, en un símbolo de Consagración y de la Protección divina.

 

Es curioso ver como la devoción suscitada por el Misterio de la Concepción Inmaculada de María ha suscitado más que cualquier otra, varias modalidades de escapularios y medallas.

 

 

El Escapulario Blanco de la Concepción

 

El Escapulario de la Concepción, es también un signo exterior de la relación especial, filial y confiada, que se establece entre la Sma Virgen Inmaculada, y los devotos que se confían a Ella con total entrega, y recurren con toda confianza a su intercesión maternal. Recuerda la primacía de la vida espiritual y la necesidad de la oración.

 

Como sabemos, la Orden de la Inmaculada Concepción, nació en el siglo XV por deseo expreso de la Sma. Virgen. Y la indumentaria llena de simbolismo, que siempre identificó a "las del séquito de la Inmaculada" es:

* La túnica y el escapulario blancos.

* El manto azul celeste.

* Un medallón de la Inmaculada sobre el escapulario y otro sobre el hombro derecho del manto.

 

Un ‘traje de gala’ que “dé testimonio de la blancura del alma y del cuerpo” y “por su significado místico, puesto que que el alma de la Virgen gloriosa fue hecha toda desde su creación tálamo celeste y singular del Rey eterno.” [1]

 

 

Consta que en siglos anteriores hubo un escapulario blanco y azul, de la Inmaculada, con origen en la Orden Concepcionista. A falta de la suficiente documentación que se extravió con las vicisitudes del tiempo, recientemente se ha vuelto a pedir nueva aprobación y nuevas indulgencias, además de las relacionadas con la Orden Concepcionista, a fin de volver a difundir dicho escapulario, para beneficio de los fieles.

 

 

El Escapulario azul y la oic

 

El origen del escapulario azul, como escapulario de la Inmaculada, surgió más tarde. Algunas fuentes se lo atribuyen a la Venerable Madre Úrsula Benincasa (1547-1618) en Italia.

Se cuenta que en un éxtasis (Febrero de 1617) vio a la Sma. Virgen vestida de blanco y azul  y el Niño en brazos que le dijo que usaran sus monjas el Hábito como lo vestía su Madre. Curiosa similitud con la visión de Santa Beatriz de Silva en el siglo anterior.

 

Sea esto cierto o sea leyenda como las que abundan en las biografías de aquellos siglos, lo cierto es que también en Nápoles, donde nació, vivió y fundó esta Venerable, existían ya Concepcionistas desde 1583. Y también en Nápoles, en 1587 y 1588 respectivamente, se fundaron otros dos monasterios de Concepcionistas. A juzgar por las fechas tan próximas de las fundaciones, se deduce el éxito que estas han tenido en Nápoles. Habría que investigar incluso si la Venerable Madre Úrsula Benincasa no tubo relación con las Concepcionistas. Pues, no se descarta la influencia de las mismas en las inspiraciones de la Venerable Fundadora de las Oblatas de la Santísima Concepción.

 

Lo mismo sobre el escapulario azul que más tarde tanto difundieron los Padres Teatinos, a quiénes encomendó su Obra la Venerable Fundadora al morir. De  ahí también el nuevo nombre de su Congregación: Teatinas de la Inmaculada Concepción, por el que hoy son conocidas.

 

El escapulario azul, en su forma reducida, empezaron a vestirlo, ciertamente a partir de 1648, Teatinos y personalidades muy en vista de los antiguos Reinos de Sicilia y Nápoles.

Clemente X, el Papa que el 12 de abril de 1671 canonizó a S. Cayetano, había otorgado, con un rescripto del 30 de enero de este mismo año, dirigido al Virrey de Nápoles, Don Pedro Antonio Folch y Cardona, hermano del Arzobispo de Toledo,[2] D. Pascual Folch y Cardona, la facultad a los Teatinos de difundir, bendecir e imponer dicho escapulario a los fieles de uno y otro sexo.

Fue Clemente XI (1700-1721) quien finalmente, a instancias del teatino S. José Mª Tomasi, aprobó el ritual de bendición e imposición del escapulario azul y otorgó, con su breve Celestium munerum del 12 de mayo de 1710, las primeras indulgencias al uso de dicho escapulario.

 

 

La Medalla de la Inmaculada

 

 

Recordemos que en el siglo XIX surge también la Medalla de la Inmaculada, como inicialmente era conocida, con una descripción que reúne todos los atributos inmaculistas.

Así la describe Santa Catalina Laboré después de haberla contemplado en aquél 27 de noviembre de 1830: rodeando el cuadro había una inscripción: 

"Oh María, sin pecado concebida, 

ruega por nosotros que recurrimos a Tí" 

Luego María habló a Catalina:  "Haz una Medalla con este modelo.  Los que la lleven recibirán grandes gracias, especialmente si la llevan al cuello."

La Medalla de la Inmaculada Concepción, popularmente conocida como Medalla Milagrosa, digamos que fue 'diseñada' por la misma Santísima Virgen María!  No es estraño, por tanto, que todo esto acarrée gracias extraordinarias para los que la lleven y rueguen a María por su intercesión y ayuda.

Pero "la Medalla Milagrosa, como el resto de las medallas de la Virgen y otros objetos de culto, no es un talismán ni debe conducir a una vana credulidad. La promesa de la Virgen, según la cual "los que la lleven recibirán grandes gracias", exige de los fieles una adhesión humilde y tenaz al mensaje cristiano, una oración perseverante y confiada, una conducta coherente."

 

" La Iglesia bendice estos objetos de piedad mariana, recordando que "sirven para rememorar el amor de Dios y para aumentar la confianza en la Virgen María", pero les advierte que no deben olvidar que la devoción a la Madre de Jesús exige sobre todo "un testimonio coherente de vida".

Entre las medallas marianas destaca, por su extraordinaria difusión, la denominada "medalla milagrosa".

La "medalla milagrosa", como el resto de las medallas de la Virgen y otros objetos de culto, no es un talismán ni debe conducir a una vana credulidad. La promesa de la Virgen, según la cual "los que la lleven recibirán grandes gracias", exige de los fieles una adhesión humilde y tenaz al mensaje cristiano, una oración perseverante y confiada, una conducta coherente."

Directorio sobre la Piedad Popular y la Liturgia n. 206

 

La Cinta Azul

 

Otra modalidad curiosa del Escapulario Azul, o la Medalla de la Inmaculada,

surge en abril de 1997.

El Espíritu Santo, a quien un alma consagrada conoce como Sofía, le ha invitado a él y a sus asociados, a lucir  una cinta azul como una señal de Su protección. La vida de este ermitaño en la ciudad Macon, GA EEUU, es una vida entregada a conocer el amor intimo de cada Persona de la Trinidad y compartirlo con  el mundo entero, invitando a todos a vivir en comunidad de esta forma. Es un camino difícil y peligroso y por eso, él cree que  Ella (Sofía) les ofreció una protección más particular.


Por la historia de la iglesia, Maria ha pedido algunos seguidores, vestirse con un escapulario como señal de su protección. La diferencia ahora es que el escapulario es una cinta, en vez de un pedazo de tela que se lleva sobre el pecho y las espaldas.

Ella (Sofía) no ofreció ninguna especificación, como, ¿qué tipo? ¿Qué tamaño? ¿Dónde en la ropa? Solamente, le invitó a usar la cinta azul.

 

 

Catecismo n. 1674

"Además de la liturgia y de los sacramentales, la catequesis también tiene que tener en cuenta las formas de piedad y de devociones populares entre los fieles. El sentido religioso de la gente cristiana siempre ha encontrado expresión en varias formas de piedad rodeando la vida sacramental de la Iglesia, tales como la veneración de reliquias, visitas a los santuarios, peregrinaciones, procesiones, las estaciones de la cruz, danzas religiosas, el rosario, medallas, etc."

 

Indulgencias de los Escapularios

La actual normativa vigente con la Constitución de Pablo VI, Enchiridion Indulgentiarum o Manual de Indulgencias, publicado en el Acta Apostolicae Sedis, el 29 de julio de 1968 dispone:

 

35. Obiectorum pietatis usus (Uso de los objetos de piedad)
El fiel que devotamente usa un objeto de piedad (crucifijo o cruz, rosario, escapulario, medalla) bendecido por un sacerdote, puede lucrar una indulgencia parcial. Si, en cambio, tal objeto fue bendecido por el Sumo Pontífice o por un Obispo, el fiel que devotamente lo usa, puede alcanzar la indulgencia plenaria en la fiesta de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo, agregando necesariamente la profesión de fe con cualquier legítima fórmula.



[1] Regla II, 6

[2] Dato curioso, puesto que, de Toledo procedían también las Concepcionistas